El fotógrafo mexicano que retrata la belleza de su gente

El retrato fotográfico quizás sea el más difícil de realizar. Muchos pueden tomarle una fotografía a un bello paisaje o a una escena particular. Pero pocos se atreven a solicitarle a una persona que le permita hacerle una fotografía tan cerca, que inmediatamente establezca una intimidad y un vínculo entre el fotógrafo y el retratado.

El fotógrafo mexicano Dorian López logra eso y más, en sus fotografías logra captar la esencia de la persona, sin poses, ni indicaciones. Simplemente se acerca y con una gran sonrisa le solicita permiso para tomarle una foto.

En exposiciones fotográficas en importantes ciudades como Nueva York o en su cuenta de Instagram, este fotógrafo nacido en Aguascalientes, comparte cientos de retratos de hombres y mujeres mexicanos. Su colección de retratos se compone de casi 8.000 fotografías.

La sensibilidad particular de López le permite capturar gestos y emociones de manera natural. El fotografiado no se siente intimidado y posa naturalmente en su espacio de trabajo, sin un arreglo particular, ni poses forzadas. Con una gran habilidad para hallar la belleza en cada persona y sacar lo mejor de ella, en cada foto rompe los esquemas impuestos sobre lo que se considera “bello”.

Alguien dijo una vez que “La belleza le pertenece a quien la entiende” en este caso, esta frase le calza muy bien a este fotógrafo mexicano que ha logrado que su proyecto Mexicano se exhiba en el Museo Whitney durante cuatro meses. El tema de resaltar la belleza diversa de los mexicanos en un país como los Estados Unidos es más que polémico, necesario.

México y sus ciudadanos han recibido una especial atención desde que Donald Trump se postuló para la presidencia de los EE.UU. Las constantes amenazas de la construcción de un muro que dividirá ambos países y las terribles noticias de niños separados de sus padres hace que la exposición del fotógrafo mexicano, sea un mensaje positivo y esperanzador, ante la dura realidad migratoria Latinoamericana.